
Tu amor

Llegas cuando se va mi inspiración. Despiertas cuando se duerme mi pasión. Allá donde se apaga mi mirada, se enciende tu luz. Donde me ensordece el ruido atroz, tu silencio se torna canción. Por donde se escapa mi rencor, aparece tu amor.
Y es que a veces olvido, que todos formamos parte de todos. Que tu actitud depende de mi gesto, que mi belleza depende de tu mirada.
Que mientras camino contigo, fisgoneo a quien se cruza con mis pasos, ojeo la mesa del de al lado, y al que espera a ser atendido.
A veces te observo sin atender a lo que tus ojos me cuentan. Sin captar los sucesos, los latidos, la vida, que desprende tu mirada.
Emociones que quizá no serán dichas por mi falta de interés, por mi pregunta que se precipita a tu respuesta, por ir yo antes de ti.
A veces salgo con el alma hecha un nudo, sin parar a pensar que recibirás mi embrollo en lugar de mi calma. Mi furia, mi oscuridad, mi enfado en lugar de mi alegría.
Otras no cuido los gestos, las palabras, los colores que decorarán tus calles, que verán tus ojos, que embellecerán tus días grises.
Luego te echo de menos, y resulta que se ha hecho tarde, que me excuso porque no fue malintencionado, que me faltó prestar atención a los detalles.
Me olvidé de devolverte una sonrisa, de darte una caricia, de ofrecerte una mano.
Dejé de agradecer tu bondad, resté importancia a tu presencia, y a pesar de todo, mañana tendré una nueva oportunidad para aportar mi porción, para corresponder a tu amor.
