
Algo parecido a la luz

Abres la puerta, me invitas a pasar, y algo se propaga en mí. Algo parecido a la luz.
Como una mañana de frío y lluvia suave, en la que abrigarte con un gorro y una bufanda, y arropar tus manos con unos guantes que casen con las botas.
Como salir a pasear después de hacer deporte, cuando no puedes sentirte más satisfecho ni más en calma.
Como hacer yoga al despertar, sentir que el cuerpo se despereza, y notar el leve crujido de ese músculo que se recoloca en su lugar.

Abres la puerta, y ese simple gesto provoca una expresión de sorpresa en mi rostro.
Como recibir una llamada, que tengas un plan, y vayamos a la montaña en un día soleado a comer en cualquier roca de aspecto cómodo.
Como encontrar un río en mitad del verano, después de horas caminando, y poder descalzarte y mojar tus pies hinchados por el calor.
Como cumplir años, y que en un momento de distracción, se apaguen las luces, y alguien aparezca con un pastel entre sus manos, iluminado por la luz de las velas.

Abres la puerta, y un destello surge de mi estómago y recorre todo mi cuerpo.
Como entrar en casa, que huela a tu bizcocho favorito, y todavía se note el calor del horno recién apagado.
Como preparar un regalo con toda tu ilusión, y que al fin llegue el día de entregarlo, y le guste tanto como a ti.
Como salir de un concierto, y sentir que podrías subir a una nube de pura felicidad.

Abres la puerta, y surge la mejor persona que puedo llegar a ser. El brillo que guarda mi interior. La responsabilidad de ser más sobresaliente.
El deseo de ofrecer mejor y más bonito. Que sea lo mínimo que puedo hacer, teniendo en cuenta la cantidad de lugares a los que me llevas, con tan sólo un gesto.
La motivación para seguir esforzándome, las ganas de dedicarte mi tiempo. El afán, que una una vez más, se queda demasiado corto.
Abres la puerta, y soy como el primer día que te calzas esos calcetines acolchados, cuando las golondrinas acaban de iniciar su peregrinación hacia el sur.

Algo parecido a la luz.
2 thoughts on “Algo parecido a la luz”
Es precioso y tierno. Casi puedo sentir el calor de esos calcetines. Ojalá podamos ser algun día un poco esa luz para todos los que nos rodean. Muchas gracias!
Muchas gracias Lidia! Tú ya eres parte de esa luz aunque no te pongas esos calcetines! 🙂