Dedos del pie
Todavía me duelen los dedos del pie de la última vez. No los he dejado recuperar que ya vuelvo a estar aquí. Caminando por la montaña entre pinares, voy esquivando los largos desfiles de orugas que se forman en los caminos a finales de invierno, después de haber pasado los días más fríos en sus nidos. Ando sola con una mochila cargada de cosas que probablemente no utilizaré. Camino despacio saludando incansablemente a todo aquel que pasa por mi lado,…