Sandalias nuevas

Sandalias nuevas

Sandalias nuevas

Mientras nuestras sandalias nuevas, siguen guardadas en el armario, nosotros seguimos con estos zapatos viejos, agotados después de meses de trabajo intenso.

La vida se ha vuelto monótona.

Llevamos mucho tiempo igual. Estamos cansados de estar cansados.

Nos sentamos, y divagamos.

Por un momento, topamos con el pensamiento, de que quizá podríamos cambiar alguna cosa, para hacer los días más llevaderos.

Cuando nos sentimos empantanados, nos pesa la mente, el cuerpo, los pasos que damos al andar. Nada parece fluir.

Nos decimos que es el momento, tan sólo hace falta cambiar un pequeño estímulo. Hacer algo un milímetro más a la derecha o a la izquierda de lo habitual.

Sandalias nuevas una pequeña pieza representa cambiar un pequeño estímulo

Abandonar por un milisegundo, el camino que ya es carretera, tirando a autopista, tan marcado por las múltiples veces que lo hemos andado, de ida y vuelta.

Mientras esa carretera se va haciendo ancha, a su lado, se van achicando los caminos desandados por su falta de uso. Se van empequeñeciendo el resto de posibilidades.

Un milímetro, tan sólo hay que desplazarse un milímetro, para dejar descansar la autopista habitual, y andar el camino abandonado por las prisas de la rutina.

Representa salir un milímetro del camino habitual con las Sandalias nuevas

Suele haber algo que nos frena, que nos limita en nuestras propias aptitudes, y solemos intuir de qué se trata.

Sólo por hoy, podemos probar de levantarnos más temprano, desayunar viendo salir el sol, saludar de manera distinta, o tender una mano a quien no solemos tenderla.

Pensemos en aquello que ya hemos sido mucho tiempo, y nos gustaría cambiar.

Quizá simplemente, andando dos pasos cada día por ese camino de tierra, consigamos ganar terreno a la vía conocida.

Aunque no sabemos dónde nos lleva, claramente nos conducirá a un lugar distinto. Las diferencias pueden ser mínimas hoy, pero poco a poco irán siendo mayores.

Un niño pequeño frente a una escalera, representando los pasos que hay que dar, para llegar a un lugar distinto.

Hemos sacado la libreta, hecho un pequeño listado de cosas que nos gustaría cambiar, y dibujado el camino, por el que vamos a andar unos pasos al día.

Sólo con eso, nos hemos alegrado. Hemos ido a buscar nuestras sandalias nuevas de verano, antes de que ya no las podamos llevar, y salido a dar un paseo.

Una calle estrecha, representa el camino por el que hemos salido a pasear.

Evidentemente, por el camino estrecho.

2 thoughts on “Sandalias nuevas

  1. Romper rutinas cuesta porque nos sentimos seguros en ellas. Cómodos. Pero hay tantas posibilidades alrededor. Y quizás no de golpe pero poco a poco podemos descubrirlas y conocernos más.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *