Domingo
Adoro el sol en esta época. Podría pasarme horas, absorviendo cada uno de sus rayos sobre mi piel. Me templa el alma y relaja cada músculo contracturado de mi cuerpo. Camino por la terraza mientras algo se destensa en mí. Doy vueltas alrededor de ella, queriendo unir todos mis pasos en línea recta, para que me lleven a algún lugar, a poder ser cerca de ti. Llegas el domingo, al fin, llegas el domingo. Ahora, incluso podría parecer que hace…