Perdonarse
Ya lleva el abrigo puesto y el bolso cruzado. Anda nerviosa de un lado a otro del comedor. Va de la mesa al mueble del recibidor, del recibidor a la barra de la cocina, de la barra a la mesita del tocadiscos, y una vez ahí vuelve a empezar. No encuentra las llaves de su coche. No recuerda dónde las dejó. Se va hacia la habitación, aparta la ropa tendida, y busca en el bolsillo del vaquero que vestía ayer,…