Cerrar los ojos
No ha pegado ojo, siente ese peso en la frente que le pide cerrar los ojos. Por si al bajar los párpados dejase más espacio libre al dolor, y éste, al sentir que le sobra sillón, reparte la congoja en su rostro, de forma más distribuida y menos dolorosa. Quiere cerrar los ojos, pero los abre. El cuerpo le pesa más de lo que se ve capaz de manejar. El ánimo está más que decaído, pero hace ver que no…