Por primera vez
Le da un mordisco al melocotón que se ha comprado en una de las paradas, después de pasarle un pañuelo usado que llevaba en el bolsillo para quitarle la pelusa. En el otro lleva las llaves y unas monedas; eso es todo cuanto la acompaña. Mira a la gente que pasa por su lado y no le parecen tan extraños. Algunos rostros incluso le resultan familiares, le recuerdan a conocidos de su antigua ciudad. Los observa, y si coincide con…