Se ha mudado
Acostumbrada a vivir con gente alrededor, se ha mudado, como quien muda la piel, a este pueblo en el que todavía no conoce a nadie, ni para eso del saludo pactado en la panadería. Pero le gusta el olor de su casa, se siente bien en ella, y cada mañana le dedica el orden que necesita para darle calidez, y notarse en sintonía con ella. Luego transcurre el día, y al caer la noche, a veces le invade el frío…