Las piedras del camino
Llega el olor de la cocina de las croquetas que estás preparando. Mientras tanto, me decido a pintarme las uñas de los pies a estas alturas del verano. Voy tarde, lo sé. A veces me pasa. Como cuando me veo en el suelo, después de haber tropezado una vez más con una de esas piedras del camino. Sé dónde está, la tengo localizada, a veces consigo bordearla, otras incluso saltarla. Pero hay ocasiones como hoy, en que cuando me quiero…