En el mismo equipo
Recuerdo cuando jugábamos en equipos distintos. Rehuía tu mirada, admiraba tu fortaleza. Todo ello me hacía sentir inferior. Ante ti, sentía el miedo en mí. Evitaba entrar a formar parte, de cualquier jugada que protagonizaras. Me colocaba entre los demás jugadores. Desde ahí, simplemente peloteábamos en la misma cancha y en el mismo partido. Con el tiempo, se fue transformando en algo incómodo. Nuestra distancia me parecía irrompible. Al salir a la pista, esa creencia se había convertido ya, en…